Mostrando entradas con la etiqueta Curro Orgambides. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Curro Orgambides. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de septiembre de 2014

Tío José 'El Granaíno' y su 'comparsa' flamenca

La Lidia_En el patio de caballos


A petición de unos amigos del facebook, inicio la presente entrada al objeto de esclarecer la figura del mítico Tío José 'El Granaíno' del cual existe variada documentación pero muy dispersa. Antes que nada recordar que en el foro 'El flamenco y su cultura' cuando gozaba del máximo esplendor hace de esto varios años, ya dimos buena cuenta de estos datos e inclusive identificamos a los personajes descritos por Estébanez Calderón en su conocida obra 'Asamblea General de los caballeros y damas de Triana..."

De este conocido personaje flamenco se conocía bien poco "Apelativo artístico del torero y cantaor José Giménez. Se discute su lugar de nacimiento, que unos fijan en Granada y otros en Sanlúcar de Barrameda, pero la mayor parte de su vida transcurrió en la comarca de Cádiz y los Puertos. Figuró como banderillero en las cuadrillas de los matadores gaditanos Paquiro, El Chiclanero y el Lavi, y en 1852 sufrió una grave cornada en Barcelona. Se le atribuye la creación de varias cantiñas, especialmente los caracoles, basándose en canciones populares y pregones. Su figura mítica y legendaria ha quedado registrada en la historia del flamenco"

El primero que identifica con nombre y apellidos a este señero personaje, fue el investigador madrileño Antonio Escribano Ortíz, cuyos datos publicó en su obra 'Chiclana siempre flamenca' (Chiclana, 2001. Ayuntamiento de Chiclana / Diputación de Cádiz. )

Para Escribano, 'El Granaíno' fue el apodo de JUAN JOSE PEDRO JIMENEZ RAMOS, nacido en Chiclana el día 01 de agosto de 1818, bautizado el día tercero del mismo mes en la Iglesia Parroquial San Juan Bautista de Chiclana (L 42- Fl 117 vuelto). Hijo de Domingo (ilegible) Ximénez y de María Ramos, ambos naturales de Conil de la Frontera y casados en 1808; lo cual refuerza 'en principio' la teoría de que o bien el Padre o algún familiar, se dedicaron a la venta de “granadinas” y de ahí le venga el apodo, pues Conil de la Frontera (Cádiz) es próspera tierra de frutas y hortalizas.




Posteriormente el investigador taurino gaditano Curro Orgambides  publicó en el Diario de Cádiz de fecha 18 de abril de 2006 el siguiente 'sabroso' artículo, titulado 'Tío José 'El Granaíno' un misterioso torero y cantaor', donde localiza la defunción de este personaje en la ciudad peruana de Lima.



Tenemos pues una fecha de nacimiento en Chiclana y una defunción en Lima del que parece ser el mismo personaje, pero habría que fundamentarlo mejor con otras noticias que manejamos.

La primera noticia que inserto, obviamente no es este personaje, pero demuestra que en Cádiz ya existía el apodo 'El Granaíno' en el mundo tauríno. El personaje en cuestión lo desconozco, pero por su apodo bien podría ser el Padre o tío del Granaíno cantaor, a la vista de su nacimiento, apellido y apodo.


Con posterioridad existen varias noticias del José Jiménez 'Granaíno' toreando con toreros gaditanos, caso de Manuel Díaz 'El Labi', Francisco Espeleta, varios hermanos Ortegas, José Redondo 'El Chiclanero', etc.. lo cual nos lleva a pensar  que obviamente este banderillero era oriundo de la provincia de Cádiz.

En El Comercio (Cádiz) de 01 07 1847 lo tenemos por ejemplo toreando con El Labi que a decir del cronista, no estuvo muy fino esa tarde. De este personaje tengo que hacer entrada aparte porque es uno de los grandes personajes del tipísmo gaditano. Os pongo algunos recortes de la crónica en verso.





El citado  como 'El Ratón', fue un banderillero gaditano de nombre Juan Martínez de León, del Espeleta me encargaré en breve.

El amigo Alberto Rodríguez adelantó una magnífica noticia relativo a este personaje y a los demás citados por Estébanez Calderón (la Dolores y su comparsa de Espeletilla, Enriquillo, el Granadino, la Mosca y demás zarandajas) en su conocida obra Asamblea General. Véase entrada en su blog Flamenco de Papel: Escenas Madrileñas.  (La noticia del ESPAÑOL de 19 06 1846 está transcrita completa más abajo de este artículo)

Resumiendo: El el 1 de noviembre de 1845, Serafín Estébanez Calderón publica por primera vez en el Siglo Pinturesco el texto de "Asamblea General de los caballeros y damas de Triana", lo cual constituía su segunda publicación, siendo la primera la editada en El Constitucional de fecha 10 12 1842, titulada "Un baile en Triana" y en donde aparecen los personajes de El Planeta, Fillo, Juan de Dios, María de las Nieves, etc... En 1847 es cuando se publica la recopilación de estos textos y otros costumbristas en la obra titulada ESCENAS ANDALUZAS y en donde si aparecen recogidos los personajes citados como Dolores, Granadino, Enriquillo, etc... no apareciendo por ende en el texto de 1845. Es decir, dicho texto fue añadido con posterioridad, aunque Alberto advierte lo siguiente en su entrada:


"En su Cincuenta Años de Flamencología (EFV, 2008), José Blas Vega nos recuerda que, después de El Siglo Pintoresco, el texto volvió a editarse en 1846 en un folleto ilustrado titulado Asamblea general de los Caballeros y Damas de Triana. (Dedicada a Mad. Guy Stephan por El Solitario y Castelló. Madrid. Establecimiento de grabado e imprenta de D.V. Castelló, Calle de Hortaleza, número 89. 1846). Desconocemos el contenido del mismo. Sin embargo, pensamos que dicho folleto debió aparecer posteriormente a la noticia de El Español: se anunció en el Semanario pintoresco del 23 de agosto.

¿Se inspiró El Solitario en la noticia publicada por el diario madrileño para componer el texto definitivo de sus Escenas?"


La pregunta de Alberto se las trae, pero lo más lógico y probable es que Estébanez, ampliara sus ESCENAS ANDALUZAS con el texto costumbrista aparecido en El Español de 19 06 1846 que a continuación se transcribe 'in fine' y que guarda 'notables' diferencias con el texto que incrementó en 1847; Y es que mucho me temo, que lo que creó 'El Solitario', es un 'collage' de sucesos que ocurrieron efectivamente, pero no  en el  mismo sitio ni en la misma fecha.

VARIEDADES:

“Anoche tuvimos el sabroso placer de asistir a un festejo de la gente buena. La reina de la asamblea como era de esperar, lo fue esa gitanilla que tanto ruido nos ha traído a Madrid con el bullicio de sus bailes, el sentimiento de sus cantares, su gracia en herir la vihuela y los palillos, y en la trinidad mágica que forma con sus movimientos, sus ecos, y sus punteos. Los demás actores en esta ópera, eminentemente andaluza, lo fueron el Granadino, Espeleta, Enriquillo y otros aficionados. La muchacha es un tipo acabado de su raza y de su país. Es esbelta y gentil, su color es soberanamente bronceado, los ojos negros y rasgados con gran fuego e intención; el pelo perfectamente húngaro, es decir, mucho, negro como el cuervo y seguido; la boca  albear, con una dentadura de piñones blanquísimos, el taller es suelto y ágil a maravilla, y los pies son de la mejor traza, así como el arranque de las piernas, en lo que dejaban ver sus estalles y campanelas, de gran morbidez y perfecto perfil. Cuando baila, lleva, mueve y gira la cabeza con gentileza de grande efecto, y los brazos, los columpios (que no es lo más fácil) con gracia y aire inimitable castigando los palillos con tal rigor y por tal arte, que no es lo menos que llama la atención en un inteligente. En cuanto a las mudanzas y vueltas en la rondeña y zapateado, es de lo más apurado que puede verse, pero en tocando a los éxtasis, tormentos y últimos golpes de la yerba buena, las seguidillas y la Tana, es cosa para vista, que no para relatada. Aún los más hechos y familiarizados con tales delirios e imágenes, encuentran novedad con tales delirios e imágenes, encuentran novedad y algo de superior en esta bailadora. Por lo que hace a su canto, diremos, que la voz es extensa, variada y adecuada para darle todo su efecto al sentimiento y melancolía de estos aíres andaluces y orientales.

Entre las muchas cosas que cantó, hay dos que (¿?) y señalamos, pues son de lo mejor que puede oírse, y hasta ahora de un efecto nuevo para nosotros. La una es la Malagueña, por el estilo de la Jabera, y la otra son esas coplas a quienes los aficionados llaman "Fertaneras". Por lo mismo que hemos oído la "Jabera" a quien saludamos desde aquí, por los muchos ratos de soberano placer que nos ha dado con su canto: aseguramos que la que canta la Gitanilla no es la "malagueña" de aquella célebre cantadora, sino otra cosa nueva, con diversa entonación, con distinta caída y de mayor dificultad, y que por el nombre de quien con tan gracia la sabe entonar, pudiera llamarse "la Dolora". La copla comienza con un arranque a lo malagueño, muy corrido y con mucho estilo, retrayéndose luego y viniendo a dar salida a las desinencias del Polo "Jóbalo", con mucha hondura y fuerza de pecho, concluyendo con otra subida al primer entono: fue cosa que arrebató siempre que la oyó el concurso. Las "Fertaneras" son como seguidillas, que van por aire más vivo; pero la voz penetrante de la cantora, la tristeza del acento y lo sentido de la letra, les dan tal melancolía, que cuesta trabajo, por lo mismo que se apegan sabrosamente a la memoria, el desechar del oído por mucho tiempo aquel lamento de tanta expresión y tan hondamente penetrante.

Si todas y cada una de estas cosas han de producir tanta impresión, figúrense nuestros lectores cuánto no subirá de punto encontrándose con un repertorio de coplas las más delicadas, las más nuevas y las más ingeniosas que pueden concebirse. Entre la rociada de ellas que oímos, pudimos retener estas dos:

¿Como quieres compararme
el charco con una fuente?
Sale el sol: se seca el charco,
y la fuente permanece.
-------
Tengo haciendas, tengo plata,
tengo perlas, oro y cobre;
en todo tengo abundancia,
solo en mi gusto soy pobre.

En cuanto a las de pie quebrado las hubo tan lindas y graciosas, que pudieran ocupar muchas de aquellas coplas, primer lugar en la célebre colección de D. Preciso. Verdaderamente e este género, brotan raudales de purísima y castiza poesía cada año, las ferias, romerías y festejos de las provincias andaluzas.


Entre los cantadores, el Granadino, se llevó la palma. Es muchacho aventajado de persona, de mucho pecho, y de grande estilo. Las "serranas", las "livinas" y las "tonadas", las entona y lleva con mucho sabor a lo bueno, así como las "perigueras" pero en lo que extrema como nadie, es en las “seguidillas". Aquí ahonda con gran conocimiento, sube con mucho saber y sentimiento y recorre la voz con variada acentuación, rematándolo con un "ole" gracioso y vivo.

Ezpeleta, Enriquillo y el hermano de este bailaron con tal soltura y chiste, que por repetidas veces tuvieron que medir el pavimento del salón para satisfacer la curiosidad de los aficionados, que en cada repetición hallaban nuevo placer y gusto. Muchachos como son los bailadores, ágiles y listos como toreadores y gente de a caballo, ardientes como andaluces y rebozando contento por todas las coyunturas, como estimulados por los acentos de los cantaores, el trino de las guitarras y los movimientos y llamadas provocativas de la bailadora, pueden imaginar los inteligentes que especie de sonajas y pandereto de huesesillos y miembros armarían con sus personas. No semejaba sino que eran hombres deshuesados, que por todas partes resolvían el problema del movimiento perpetuo.

El Enriquillo divirtió mucho con cierto baile caprichoso y que puede llamarse de remedo y de gesticulación. Consiste en retratar, bailando, las caricaturas y risibles efigies de ciertos personajes, mendigos, lisiados y pordioseros que se ven en Cádiz y Sevilla. No puede darse calco más fiel para los que conozcan, los originales de tales copias, así como para todos no era doble proporcionarles mayor ocasión de risa y de regocijo.

Otros aficionados aumentaron el concierto de la noche, ya tocando la guitarra con sin igual primor, va presentando con la ayuda del canto, y también de la vihuela, algunas escenas de ventrílocuos, que hicieron resentirse a los hijares, de tantas carcajadas que provocaban.


La función principió a las nueve de la noche y a las cuatro de la mañana se escuchaban todavía los acentos de la cantadora. El auditorio se componía de muchos aficionados a estas escenas, entre ellos el Chiclanero y Labi (Gaspar), de varios artistas, de algunos diplomáticos y ricos capitalistas, y de los principales actores de la compañía italiana, que tomaban parte con gran placer, en la ópera, para ellos extraña, de la pintoresca y morisca Andalucía. La señora Persiani y la señora de Ronconi asistieron por algún rato al festejo.


Ya adivinará el lector que en bateo de tal especie, no faltaría la chasca y bastimento de costumbre. La cena fue espléndida, adecuada a las circunstancias y con muchísimo "Mostagan" de los más rico.”


(Continuará en próxima entrada)

jueves, 15 de agosto de 2013

Alfonso de Gaspar: 'Poeta del Cante'

Alfonso de Gaspar (Foto: Jumán)
'Alfonso de Gaspar' fue el apodo flamenco de Alfonso Fernández Moscoso, hijo de Gaspar Fernández Espeleta (1907-22/10/1970). Gaspar -su padre- ejerció durante muchos años el cargo de capataz del Matadero gaditano, establecimiento municipal, muy importante para la historia, -tanto del flamenco como del toreo-, pues de allí salieron una muy extensa nómina de creadores-cantaores y toreros de primera línea, caso de Enrique 'El Mellizo', casi toda la saga Ortega, Ferias, Espeletas, Varas, Jorge, Villegas, Díaz, Fernandez, etc. Sobre el Matadero, escribía con mucho acierto el investigador taurino Curro Orgambides, lo siguiente:

Gaspar Fernández y Mogiganga
 "La legendaria Casa de Matanza de Cádiz, cuna del toreo y del flamenco en Cádiz y lugar de empleo de los gitanos del barrio de Santa María ya que el sacrificio y despiece de las reses fue considerado un oficio infamante por manchar las manos de sangre, y por ser un empleo impropio de cristianos viejos, dio lugar a que trabaran con la “jifa” mestizos, mulatos y gitanos, personas desfavorecidas en aquellas épocas".

Dicho lo anterior, hay que añadir que el padre de Alfonso, fue un bonísimo bailaor de bulerías, las cuales las bailó personalísmas y genialmente sin salirse del perímetro de una baldosa. De él dijeron tanto Pilar López 'la hermana de la Argentinita' como el bailaor Jose Luís Rodríguez lo que sigue (recogido por Blas Vega en su Diccionario Ilustrado):

«Las bulerías eran pastueñas, armoniosas, sin violencia, con ángel, sin cuento. Privilegio de ángeles, ahora. Bailó bien hasta su última bulería. ¡Y qué valiente!».

Nuestro biografiado vió sus primeras luces en la calle de la Merced nº 19 del Barrio de Santa María, el día 5 de mayo de 1936.

Gaspar Fernández y Alfonso de Gaspar el día de la boda de este.
Alfonso no se dedicó profesionalmente al cante, ya que su actividad laboral la desempeñó primero en el Matadero, después como subastador en la Lonja de Frutas y posteriormente en el ramo de la hostelería, donde regentó varios locales con el amigo José Nondedeu ‘Rebujina’, tales como el kiosco junto al bar Ramón en el Paseo Marítimo, bar 'el Sótano', famoso por las mollejas de ternera que guisaba Alfonso, la taberna flamenca “Alfonso y José” y la de “Platero y yo” ubicado al final del Paseo Marítimo. Rebujina, su amigo y socio durante casi toda su vida, me contaba la siguiente anécdota acaecida en este último establecimiento.
José 'Rebujina' y Alfoso 'de Gaspar'
'Tanto Alfonso como yo, estábamos por aquel entonces 'con la canina', pero había que tirar 'pa'lante' y decidimos explotar un bar muy grande y con posibilidades al final del Paseo Marítimo, al cual le pusimos de nombre 'Platero y Yo' en honor al poeta Juan Ramón Jiménez. Como habíamos tenído algunas deudas anteriores, nos resultó muy difícil que los proveedores volvieran a confiar en nosotros, pero con tacto y habilidad conseguimos dicha empresa. Tanto Alfonso como yo, nos prometimos en esa ocasión que el trabajo era lo primero y que si sobraba algo de dinero pues 'ese' era el único a gastar en las fiestas..."

"Corría el mes de junio de aquel año y ¡a Dios gracias! montamos el local -de categoría- con un buen surtido de comidas y bebidas en el interior, la inauguración fue todo un éxito y el lleno fue hasta la bandera. Cuando terminamos por la noche y al hacer la caja -18 mil 'cucas' de las de antes- miraba yo a Alfonso y le decía:

- Fíjate Alfonso.... hoy empieza el Rocío y nosotros aquí limpiando el bar y seguro que Camarón, Rancapino, etc.. están de fiesta en casa de algún González de Caldas... Pero nó.... lo primero es el trabajo que es lo que habíamos acordao.

Por su parte Alfonso le respondía lo siguiente:

- Es verdá, Joselito... lo primero es el trabajo, pagá a los proveedores y quedá bien con nuestra clientela.... aunque pa tó hay una solución. Dicho esto, cogió un rotulador y un papel y escribió un cartel con el siguiente tenor literal, que abajo reproduzco, exclamando con satisfacción
¡Y ahora lo pones en la puerta y 'najámos' tranquilos pal Rocio!.... 

Poeta y músico, autodidácta, bohemio, soñador y por consiguiente -flamenco de pro- Sus composiciones -netamente personales- rezuman flamenquería. Alfonso le canta a la vida y al amor como nadie, con una sensibilidad extrema, hay que detenerse en sus letras y disfrutar de su galante poesía. Alfonso, es inclusive, mucho más poeta-músico que cantaor, aunque cantando tenía una forma de interpretar muy personal y flamenca.
Foto: Kiki
 A Alfonso no se le ha hecho justicia en el flamenco y su figura aún es poco conocida entre los aficionados foráneos de Cádiz. Sus bulerías, han sido cantadas entre otros, principalmente por Juan Villar, Pansequito, Camarón, la Susi, Aurora Vargas, María Jiménez, la Pitu, ect.... Su forma de componer y de interpretar el cante, están muy en la línea de Luis el de la Pica, amigo de Alfonso y de Manuel Molina, ambos dos, también extraordinarios compositores jondos y personalísimos cantaores.

Nos detenemos momentáneamente en esta grabación de los años 80, en la Peña 'Enrique el Mellizo" (Jueves flamencos) donde Alfonso se 'destapa' con las bulerías 'Yo por los libros sabía'. Es detectable, la enorme religiosidad que este hombre profesaba, devoto del Nazareno del Barrio Santa María y en donde utiliza constantemente personajes bíblicos.




A nivel flamenco, es un cantaor importante para la flamencología, todo ello por un doble motivo, primero por grabar y dejar asentado para  la posteridad, tres estilos extintos de cante. Todos ellos impresionados para la casa discográfica Hispavox. Los dos primeros en el volúmen sexto de la serie CANTAORES GADITANOS (1973) con la guitarra de Félix de Utrera:

- Me metieron en un Vapor_Bulerías Antonio 'el Herrero' (Antonio Osorio).
- ¡Viva el padre de la Novia!_Alboreá de Cádiz.


En el año 1982, también graba para la MAGNA ANTOLOGIA DEL CANTE FLAMENCO dirigida por José Blas Vega, amén de la Alboreá citada, el villancico "Por los balcones del cielo_Nochebuena de Luisa 'La Butrón' (Luisa Bonfante).también con la guitarra de Félix.

Alfonso 'de Gaspar' y Miguel Armario 'Borrú'.
Las tres citadas grabaciones, son fácilmente localizables en el youtube, aunque Alfonso de Gaspar, en ninguna de las citadas alcanza la maestría a la cual nos tenía acostumbrado. No obstante, como aportación es valiosísima para los estudiosos de este arte.

También existen grabados en el mercado dos cantes más, uno recogido en la obra TESTIMONIOS FLAMENCOS, producida por Luis y Ramón Soler,  compuesta exclusivamente por cantes en directo y en  donde Alfonso canta unas bulerías al golpe de cuño propio, tituladas “Que pena me da” con la guitarra de Paco el de Gastor (1992), aquí os dejo el audio completo, aunque se corta al final de la grabación. Este es un poco más extenso que el que se incluyó en la obra de Testimonios.

https://www.ivoox.com/2286264

El cuarto cante, se grabó en 1996, Alfonso es el autor y compositor del disco editado por la casa FONORUZ, titulado NOCHEBUENA GITANA DEL BARRIO SANTA MARIA, magnífico disco donde participan como solistas Alfonso de Gaspar-Cascarilla-Mariana Cornejo-Manuela Fernández 'La Careta'-Manoli de Gestrudis. El disco fue dirigido por Pepe Roldán y Félix Rodríguez, con los arreglos musicales del Niño de la Leo. Aquí Alfonso interpreta la bulería SI ABRAHAM HUBIERA SIDO GITANO LO MISMO QUE YO, con la guitarra de Agustín de Pinto y del Niño de la Leo.





Confieso que este cantaor me tiene atrapado, pese a que apenas lo traté, pues Alfonso fue muy introvertido y parco en palabras. Cuando tuve ocasión de conocerlo ya le habían amputado una pierna y se encontraba postrado en una silla de ruedas. Intenté hablar con él, pero ni siquiera me dirigió la palabra. Era así.... sin embargo, reitero mi admiración hacia su obra. Camarón fue un fiel seguidor suyo, cada vez que visitaba Cádiz iba en busca de Alfonso de Gaspar y de Santiago Donday. El video que abajo inserto, es todo un hallazgo, pues es el propio Camarón quien le acompaña a la guitarra.




  En el año 96 participa en la bienal de Sevilla junto a otros destacados artistas gaditanos, dejando el pabellón de los cantes de Cádiz a muy buena altura. Aproximadamente por dicha fecha participa en el programa de televisión “La puerta del Cante” de Canal Sur, junto con Mariqui, Cigarrito, Gineto, Pepín Cabrales, Moraíto Chico, ect y en donde Alfonso canta esta emotiva letra:

De las vendimias de Francia, mare,
vengo to descuadrijao,
de buscar cuatro pesetas, mare,
y qué poquito y he juntao.
¡Qué penita a mí me da
que siendo de Andalucía,
donde los vinos se hacen
yo me tenga que najar!
.



El 17 de enero de 1996 le fue dedicada la XIV Semana Cultural Flamenca, organizada por la Peña Enrique El Mellizo, la cual se celebró en los Claustros de la Diputación de Cádiz. También en el año 2009 la peña flamenca Juan Villar le dedicó su XXV Encuentro Flamenco, a su memoria. En Cádiz obviamente, se le ha reconocido como artista, aunque tarde.

 Alfonso nos dijo su último adiós jondo el 1 julio de 1998, en su casa de la calle Dorotea nº 6.

Actualmente en Cádiz, amén de Juan Villar, es José 'Rebujina' el que mejor y más próximo se encuentra al cante de Alfonso. Este cantaor es por consiguiente, un creador nato en el ámbito de las bulerías, donde música y letra son de su entera autoría.

Paco del Solano, Alfonso y Pericon entre otros artistas