viernes, 26 de octubre de 2012

2.- Gabriela Ortega y Pastora Imperio: Dos historias de amor

(Continuación y final)


LA FUGA DE PASTORA IMPERIO CON GALLITO.

Como es sabido, Rafael Gómez Ortega “Gallito”, contrajo matrimonio con la polifacética bailaora, actriz y cantaora “Pastora Imperio”, hija de la celebérrima bailaora gaditana Rosario Monge “La Mejorana”.

Rafael Gomez 'El Gallo' tocado con un catite
El enamoramiento entre ambos y posterior fuga, al igual que lo hicieron sus padres, Gabriela y Fernando, suceso ocurrido sobre los años 80 del  siglo XIX, la explica estupendamente la noticia localizada en  LA EPOCA de Madrid de fecha 24 de febrero de 1.911.

“Persona enterada del idilio de que han sido protagonistas la conocida bailarina Pastora Imperio y el matador de toros Gallito, nos ha facilitado curiosos detalles de esta aventura amorosa.

Se trata de lo que los franceses llaman una "espagnolada", y por la serie de incidentes que han mediado en el asunto, pudiera servir para una opereta de toreadores y manolás (con acento sobre la a), con su mijita de garrotín y zambra gitana.

"Este amor -nos dijo nuestro interlocutor - empezó en Sevilla antes de que Gallito fuera a Méjico a torear.

Pastora Imperio trabajaba en el Salón Novedades, donde sus bailes taconeados netamente flamencos, arrancaban olés y palmas a la concurrencia.

Una noche se acercó Gallito a la mesa donde Pastora se encontraba, acompañada de su madre, la Mejorana, y le ofreció una caña de vino.

Aquel fue el primer chispazo.

Las miradas se encontraron, los ojos se comprendieron, el idilio empezó.

Al salir a la calle, Gallito dijo a Pastora:

- Moruchilla de mi arma: mañana sargo pa Méjico. En cuantito esté de güerta, vengo por ti, y nos echan er garabato. ¿Ma asperarás.?

- Sí, Rafael de mi vía: te asperaré.

Rafael no fue a Méjico, pero tan pronto como llegó a Sevilla, y se alivió de una enfermedad que le retuvo en cama algunos días, fue a ver a su Pastora.

- Aquí me tiene, mare e mis ojos. A casarme vengo; pero siempre que me jures que tu no has querío a más hombre que a mi, y que tus sacais no han mirao con faitigas a otro.

- Te lo juro.
- Pues dame una prueba.
- ¿Cuá?
- Vámonos a Madrid, y allí nos casamos.
- ¿Y mi mare?
- Ya se conformará.
- Pôs vámonos.
- Esta noche.

Inmediatamente Gallito se puso de acuerdo con su primo y mozo de estoques, Ortega, y en un coche partieron los tres para la estación del Empalme, con objeto de esperar allí el paso del expreso que va en dirección a Madrid.”

         Pero la noticia trascendió, dado la popularidad de ambos. La prensa madrileña no tuvo reparos en publicar varias confidencias relativas a la fuga de los pretendientes.

Ya saben ustedes la noticia: Pastora Imperio, la gentil, la graciosa, la ingrávida bailarina, ha emprendido un viaje a Cíteres o a sus inmediaciones en unión del gallardo y apacible torero Gallito.

Lo que quizás ignoren ustedes, como nosotros lo ignorábamos hasta hace media hora, es que la Imperio tiene un hermanito de armas tomar y que ese hermanito, celoso guardador de la honradez de su estirpe, se ha propuesto que los enamorados no lleguen a la isla sagrada de mamá Venus sin embarcarse en el bajel del matrimonio.”

          Al  hermano que hace alusión la noticia, no es otro que Víctor Rojas Monge, guitarrista de su hermana,  casado con Milagros Fernández, gaditana de la familia de “Los Melus”.


“Tan pronto como llegaron al Empalme, buscaron sitio donde no ser vistos, teniendo que esconderse en un cajón de encerrar toros, que se encontraba al final del andén.

En él permanecieron algunas horas, hasta el momento de tomar asiento en el sleeping.

Una vez en Madrid, la enamorada pareja se dirigió al Hotel Inglés, donde se hospedan en dos habitaciones separadas.

Gallito encomendó a su primo Ortega que conferenciara telefónicamente con el hermano de la Imperio.

La conferencia fue por todo extremo pintoresca, quedando en ella rotas las hostilidades.”

         ¡Pues menos mal! Si no llega a intervenir el padre de Caracol, mozo de espada de su primo, se lía la del dos de mayo, al igual que pasó con los hermanos de la Gabriela.

           Prosigo con otra noticia publicada en LA EPOCA en las siguientes fechas:

“En Sevilla continúa siendo el asunto del día la fuga de la bella bailarina Pastora Imperio con el espada Gallito.

Noticias de la corte, según telegrafían de Sevilla, permiten asegurar que el lance terminará en boda.

Rafael telegrafió a la madre de la bailarina, pidiéndola su perdón natural, y ofreciendo que cumplirá como corresponde a los hombres de conciencia.

La madre, aunque confiada en las palabras de Rafael, ha salido en el expreso de esta noche en busca de la niña... por si acaso.

En el mismo tren marchó el hermano de la fugada, guitarrista que acompañaba a la Imperio en sus celebrados tangos y movidas guajiras.

La madre de la Imperio es la antigua bailadora, reina del zapateado, conocida por la Mejorana, también cañí de pura cepa, y por la que doblaron muchos de pasión de ánimo.

Con motivo de esta aventura amorosa, recuerda el Heraldo otra, ocurrida hace más de treinta años, y de la que fueron protagonistas los padres de Gallito.”

                                                Chano Lobato: Tangos a Rosario la Mejorana

           Y es que la historia, mal que nos pese, siempre suele repetirse. El viaje, del todo inoportuno, fue truncado rápidamente por las noticias publicadas en la prensa madrileña, que dieron al traste con la idílica noche de amor, que planearon los dos fugados, toda vez que permanecieron en habitaciones separadas en el hotel Inglés donde se hospedaban, hasta la celebración de su boda. Acto que tuvo lugar en la Iglesia de San Sebastián el día 20 de febrero de 1.911 en la más estricta intimidad y con evidente urgencia, tal como relataba El País, al día siguiente del enlaceny que reproduzco a continuación:


"A las once de la mañana (del día de la boda), cuando ninguno de los dos habían encontrado una respuesta satisfactoria a su pregunta, llegó un telegrama de Sevilla anunciando que D. Victor Rojas (padre de Pastora y famoso sastre de toreros) estaba gravísimo.

Con lágrimas en los ojos y la pena en el corazón, leyó Pastora el telegrama, diciendo simplemente:

- Rafaé, yo quiero ir a Sevilla.

- ¿Y como nena, después del rulo que allí hemos metío?.

- Pos mira, Rafaé, no hay más remedio... casándonos hoy.

- Pos que tu lo has dicho.

Y ya sin hablar una palabra más y sin dudar más tiempo empezaron los preparativos de la boda misteriosamente y de modo que nadie pudiera enterarse.

Los íntimos nada sabían; el mismo padrino lo ignoraba todo.

La Pastora Imperio comenzó su tocado, vistiéndose de negro y sin más adornos que el largo velo de desposada y unos sencillos ramos de azahar.

El Gallo vestía de negro, con sombrero ancho.

En la misma puerta del Hotel Inglés, y cuando se disponían los novios a marchar a la iglesia, les encontró D. Federico González Izquierdo, que ha figurado en la boda de testigo.”

.../...

   Ahora me explico yo, la poca alegría que mostraban los novios en la foto. Continúa la misma noticia con lo siguiente:

La Boda

Como queda dicho, en la iglesia de San Sebastián a las siete en punto de la tarde, se verificó esta boda que tan preocupados traía a los revisteros taurinos, y que tanta curiosidadninspiraba al público, sin que ni los unos ni el otro pudieran asistir, por el misterio que de ella se ha hecho.

A los testigos hubo que buscarlos en el café Habanero, oficiando la ceremonia el Párroco Sr. Rivadeneyra.


La indisposición del Gallo.

Apenas terminada la ceremonia, el Gallito sintió una ligera indisposición, motivada por la emoción consiguiente, producida por una boda tan incidentada.

Esta fue la causa de que no saliera anoche para Sevilla, en el mismo tren que su fueron su suegra y su cuñado.

El reposo, el dulce bienestar de la cama, y la idea de que el hecho estaba consumado, debieron devolverle la tranquilidad, pues a las diez y media abandonaba el Gallito la cama para festejar su enlace con media docena de amigos, cenando en su cuarto del Hotel.”

       Y como lo que mal empieza, mal acaba, poco o casi nada les duró el matrimonio. En el verano de dicho año, ya empezaron los conflictos de pareja y el 23 de diciembre, La Correspondencia de España, anunciaba la ruptura de la pareja, por causas que no vienen a cuento contar aquí, aunque todo indica que “El Gallito” la tenía recluida cual bella Zaida. 

       Roto el matrimonio, Pastora retoma el arte que dejó “momentáneamente” por escasos 8 meses y reaparece el 23 de abril de 1.922 en el Teatro madrileño Romea con un grupo denominado “Pastora Imperio y el trío Rojas”, formado por su hermano Víctor, el bailaor Ramírez y el cantaor Manuel Torre, ¡Ahí es ná!. Costaba la butaca, una peseta con veinticinco céntimos.

     Y como colofón final, a nuestro guión cinematográfico, he de decir que Rosario Monge, falleció en Madrid el martes 13 de enero de 1.920 y no de 1.922 como viene en todas sus biografías.. El Diario de Cádiz de fecha 16 del mismo mes y año decía lo siguiente:


       Y ahora juzguen ustedes, ¿Hay o no hay guión para una película o serie de televisión?.