domingo, 2 de noviembre de 2014

Guitarreros Gaditanos.

En memoria del guitarrero gaditano, Rafael López Porras (1953-2012), 
que de esto sabía un rato.
Manet, Edouard  _Le Guitarrero 1861

A lo largo del siglo XVIII, Cádiz fue configurándose como una ciudad como pocas en el mundo. Su fuerte expansión comercial motivado por el gran crecimiento económico que vivió en 1717 cuando se traslada desde Sevilla a esta ciudad, la Casa de Contratación, asumiendo por ende la exclusividad del comercio metropolitano con las Indias hasta 1790, unido a la arcaica afición del gaditano por lo artístico y musical, contribuyó de manera decisiva a que entre sus muros se estrenaran numerosas obras musicales y teatrales, lo cual provocó la comercialización y artesanado de instrumentos musicales, destacando por encima de todos ellos, la construcción de guitarras. Y si el famoso violero de Cremona, Antonio Stradivari, fabricó su famosísimo y cotizado instrumento en el norte de Italia, en Cádiz las familias Pagés, Benedid y Guerra, no se quedaban atrás  con sus cotizadas guitarras.

Esta gran actividad cultural y musical que se vivió durante el XVIII y principios del XIX, donde también habría que dejar constancia del elevado número de extranjeros residentes en la Ciudad, sobre todo de genoveses, holandeses, armenios, irlandeses, ingleses y franceses, se pone también de manifiesto en el importante porcentaje de maestros de danza, música, constructores de instrumentos, que he tenido conocimiento tras la  consulta  de los padrones de esta Ciudad. Así por ejemplo en 1769 se encuentran registrados un total de dieciocho músicos, en el de 1773 hay cerca de cuarenta individuos entre músicos, maestros de danza y bailarines y en el de 1791 unos treinta.(Véase los padrones en el Archivo Histórico Municipal de Cádiz -AHMCA-, signaturas: L. 1005 y C. 3753, 1769; L. 1006 y L. 1007, 1773; L.1000, 1791).

Plano de la Ciudad de Cádiz de 1.700
En julio de 1803 se anuncia en el Diario Mercantil una función en el Teatro Principal: «Esta noche se representará en el Coliseo de esta Ciudad la Tragedia nueva en tres Actos intitulada La Muerte de Abel […]. La Orquesta completa dará principio con una Sinfonía del célebre Hayden». Quizás por esto y por otras circunstancias, el canónigo de Cádiz, Don José Saénz de Santamaría, encarga al más célebre compositor de la época Josep Hyadn la obra 'Las siete palabras' y Lord Byron, exclamaba en 1809 lo siguiente: «¡Cádiz, brillante Cádiz! Tú eres el primer lugar del mundo ».

Una vez contextualizada la Ciudad en la época, habrá que acudir a estudiosos de este instrumento, caso de Dr. Noberto Torres Cortés, el cual en su estudio titulado "LA EVOLUCIÓN DE LOS TOQUES FLAMENCOS: DESDE EL FANDANGO DIECIOCHESCO “POR MEDIO”, HASTA LOS TOQUES MINEROS DEL SIGLO XX (Revista de investigación del flamenco 'La Madrugá' nº 2 - junio 2010), nos contaba lo siguiente:

"Los cambios organológicos ocurridos en la segunda mitad del XVIII, siempre con Cádiz como lugar destacado, con la adición de un sexto orden en los bordones, anuncian la división entre dos grandes escuelas, la de guitarra popular rasgueada de acompañamiento, mantenida más tarde con la guitarra flamenca, y la de guitarra culta punteada, futura guitarra “clásica” de concierto. Si las fuentes literarias e iconográficas testimonian de la constante presencia de la guitarra popular rasgueada en España, y sobre todo en Andalucía, las fuentes musicales revelan la elaboración de un corpus teórico para sacar a la guitarra de su función de producción de “música ruidosa” o “a lo barbero”, buscar otro sonido y otra técnica, de manera a equipararse con los demás instrumentos relevantes de la época, como el violín o el pianoforte."

La contribución de los guitarreros (más castizo que 'lutier') gaditanos, será vital en lo que respecta a este instrumento, pues su aporte significará el tránsito de la guitarra barroca a la moderna, pudiéndolo resumir en los siguiente aspectos:


a) Se empiezan a fabricar guitarras de 6 órdenes dobles (12 cuerdas), con trastes fijos y no movibles como su antecesor la guitarra barroca, de 4, 5 o 7 órdenes dobles.

b) la utilización de un varetaje en la tapa armónica de la guitarra -a modo de abanico- que aligera su peso al adelgazar considerablemente el espesor de dicha tapa. Reforzada así, esta aumenta la función vibratoria y su sonoridad. La invención de este revolucionario sistema, se la disputan abiertamente José Benedict (d), Juan y José Pagés, Francisco Pérez en Cádiz y Francisco Sanguino en Sevilla y es muy posible que la utilización de dicha técnica, obedezca a la fuerte humedad de la zona que provocaba el doblaje del instrumento.

c) La publicación en Cádiz en 1773 del primer método dedicado a la guitarra de seis órdenes de Juan Antonio de Vargas y Guzmán en su obra 'Explicación de la guitarra'. Dicho autor después de su publicación de su obra, fue profesor de guitarra en Veracruz, donde volvió a publicar nuevamente  este, y nuevos estudios de la guitarra.

En  el Diario noticioso, curioso, erudito y comercial público y económico de 14 de septiembre de 1772, ya se anunciaba en Madrid la venta de una guitarra de seis órdenes, fabricada por el maestro sevillano Francisco Sanguino.



De los constructores gaditanos hay buenas informaciones, pero obviamente muy dispersa y es muy posible que yerre en algunos y falten otros, dado que no soy especialista en este tema.No obstante con la información propia, localizada en su día en los Padrones de esta Ciudad, sumado a lo escrito por otros autores, especialmente del maestro y excepcional investigador Jose Luis Romanillos, autor del célebre estudio  “The Vihuela de Mano and the Spanish Guitar” así como de otros especialistas en la historia de la guitarra, procederé ha realizar un pequeño censo de los mismos.

Advertir también al lector que estos afamados constructores, han tenido mucho que ver en la configuración -no solo del flamenco en particular-, sino de toda la música en general. Valga como ejemplo el siguiente anuncio publicado en el Diario curioso, erudito, económico y comercial de Madrid del 6 de septiembre de 1787 , donde se anuncia la venta de libros entre los que se incluye uno muy particular referente a las  "60 diferencias del fandango de Cádiz  para la 5ª y 6ª orden.", estudio que hay que considerar,  anterior al del capitán italiano Federico Moretti, publicado en 1792 y titulado "Principios para tocar la guitarra de sis órdenes (sic)"


Pero antes de la realización del prometido censo, vamos a escudriñar la historia, por medio de los siguientes documentos localizados. Siendo así, empezaremos por el siguiente anuncio:

1789 12 05_Diario de Madrid
".../... también se vende una guitarra con excelentes voces, hecha en Cádiz por Don Juan Pagés, el que lo quisiere ver tratará con su propio dueño."


En el Padrón de 1813, calle Garaicoechea 45 (L 1057 Barrio nuevo de Santa Cruz) lo localizo conviviendo con su hija María, nacida en Osuna. Declara tener 69 años, 37 años de residencia en Cádiz, de profesión Guitarrero, natural de Ecija. Dice llamarse JUAN VILLAVERDE PAGES, cuando en realidad se llama JUAN PAGES GARCÍA y había nacido en 1741. Más tarde volveremos sobre este asunto.

Juan Villaverde Pagés (a) "Juan Pagés (1813)
En el mismo padrón de 1813, pero en la calle de Las Bulas nº 122, localizo a uno de sus hijos, Joaquín, de estado casado, de 32 años de edad, natural de Càdiz y guitarrero de profesión.

Joaquín Pagés (1813)
En el padrón de 1804 (L 1030) localizo a un guitarrero del cual no encuentro referencia alguna. ALONSO DE LAS HERAS SUAREZ. En nota marginal a la derecha indican que se traslada al Barrio del Mundo Nuevo (La Viña) en agosto de 1806



El 7 de febrero de 1809  el Diario de Madrid  publicaba el siguiente anuncio:


En el mismo año pero el 13 de agosto, el Diario Mercantil de Cádiz, nos alertaba del domicilio de JOSE PAGES, hijo de JUAN PAGES:



El 11 de febrero de 1827, nuevamente el Diario Mercantil de Cádiz, nos indica el traslado de su taller y tienda, gestionado por entonces por Juana Rodríguez (viuda de Josef Pagés)



Continuando en 1813 (L 1057,) calle de la Rata nº 196, nos topamos con un notable guitarrero de Sevilla de gran prestigio, llamado JOSE DE FRIAS, que declara tener 70 años y llevar 60 años residiendo en Cádiz. También hay dudas con este guitarrero, conforme a lo declarado por el maestro Romanillos. Comentaremos posteriormente.


Padrón de 1813 (L 1057) Calle de San Pascual nº 201, JOSE GUERRA PINA también muy afamado guitarrero natural de Cadiz. En 1813 declara tener 40 años. Vive con su mujer María Rodrìguez y sus nueve hijos. José Guerra, era hermano de DIONISIO GUERRA PINA, también cotizado guitarrero. JOSE GUERRA RODRIGUEZ y MANUEL GUERRA RODRIGUEZ, también continuaron con el oficio paterno con gran aprovechamiento.




Padrón de 1813 (L 1057) Calle Herrería nº 138 del Barrio de Capuchinos. Localizo a JOSE BENEDICT y a su familia de donde también hay destacados miembros, como su hijo José, Mateo y Joaquín.



En el Padrón de Industria y Comercio de 1820 a 1821 (AHMCA caja 4389) se contabilizan en Cádiz cinco maestros guitarreros:



- Manuel Moreda con industria en la Plaza de los Descalzos nº 96.
- José Pagés, en Sacramento nº 177
- José Benedid, en San Agustín 85
- Francisco Ribera, en la calle de la Carne nº 8
- Francisco García en la Plaza de la Cruz Verde sin número.