miércoles, 2 de octubre de 2013

¿Los flamencos no comen?

 El cantaor 'Paco Reyes' dando buena cuenta de una Urta en la Peña Erique el Mellizo (Cádiz)

Siempre me pregunté el origen de la sentencia -muy usual en los ambientes jondos- de 'Los flamencos no comen', cuando como bien dice el amigo Bohórquez en su Gazapera, "No hay un arte más gastronómico que el flamenco", basta con leer su artículo que abajo enlazo, para comprender que el flamenco con el 'manducare' nunca estuvieron reñidos, ¡ni mucho menos!


Por las noticias localizadas, todo parece indicar que la célebre sentencia se acuño en Madrid sobre los años 20 del siglo pasado. Más concretamente en el colmao Villa-Rosa, donde una campechana y beoda reunión compuesta por seis parroquianos -adoradores todos, del Dios Baco-, daba buena cuenta a diario de hasta 30 chatos de manzanilla, sin tapa alguna que mitigare dicho exceso de alcohol. A esta reunión se la conoció en Madrid como 'La Tertulia del Codo' o igualmente como 'La Cofradía del Codo'.


La costumbre de dicha cofradía, cual era la de rechazar la correspondiente tapa gratis que acompañaba al vino, se convirtió en ‘moda’ entre los visitantes a los colmaos; y de Madrid se propagó a toda España. Tan es así que cuando el visitante a un colmao madrileño pedía un chato, el camarero le interpelaba con un ‘Que desea el señor de tapa’; si el visitante era 'flamenco', la respuesta era obvia ‘los flamencos no comen’….

El famoso 'cuarto' 'El Quijote' del Villa Rosa madrileño. En la foto están Rita Ortega, su hermano José Ortega, Niño Pérez, Pepe de Badajoz, Juanito Mojama y Pepita Caballero, entre otros que desconocemos. (Fuente: Revista Estampa (Madrid) 27-12-1930)

En el periódico ‘El Heraldo de Madrid’ de 27 11 1929 se publicó este interesante artículo que explica el motivo de dicha peculiar máxima:


Como antecedente a esta particular Cofradía, he de citar lo publicado en la Revista Estampa de fecha 02 04 1929, donde amén de realizar una interesante entrevista al bailaor Antonio de Bilbao, también nos aporta datos relativo a esta original tertulia.

                                                    "LA COFRADIA DEL CODO"

"Con esta 'ronda' de chatos han servido una tapa de boquerones tan sabrosos, coruscantes y bien olientes que a uno le azuzan las ganas de pringarse con ellos hasta el antebrazo. Pero el protocolo castizo tiene cláusulas muy severas. Y hay que saber alternar y ponerse en su sitio y no descomponer la reunión. Es terrible eso de que por darse en un instante gusto al cuerpo -en esta circunstancia tragarse los boquerones-, al abandonar el grupo cualquier bigardo de los que me acompañan, pueda decir desdeñosamente: Ese, ¿que quién es?. Pues no ha visto como se 'trageló el pescao... ¡Ese es un 'asaura'!'

Y es que, amigos míos, 'los flamencos no comen'. Así, como suena, 'no comen'. Y es inútil toda apelación, inútil que usted trate de convencerles de que el vino, aunque sea de Sanlúcar, cae mejor con un lastre de substancias alimenticias; inútil que usted les explaye un discursillo sobre la buena alianza que para el estómago forman un buche de manzanilla en unión de un boqueroncito bien tostao; todo inútil. Aunque el argumentador sea Cajal, pongo por sabio, ellos, al alud de dialéctica más contundente opondrán un 'los flamencos no comen' seguro y sobrio sin inmutarse ni el perfil de un comino. Son así y hay que tomarlos o dejarlos. ¿Dejarlos? ¡Nunca!...(sic) ...estas gentes con quienes estoy es la más pura gloria de los 'colmaos'. No los citaré por sus nombres; trátese de personas de mucha distinción espiritual, a su modo, y a lo peor no les cae en gracia salir sin más ni más en los 'papeles'. Pero que quede escrito que desprecio olímpicamente a los boquerones, que aguanto de pie -'¡la cofradía del codo!', otro prejuicio flamenco - la vigésima 'ronda' y que tales penitencias las doy por bien empleadas sólo con seguir escuchando una parla tan sustanciosa y colorista como la que aquí se traen, charla que haría feliz, aunque fuese oyéndola en discos, a los numerosos 'ingleses' que caerán de un instante a otro sobre la Exposición de Serba, la Bari.

¿dije que estas gentes son la más pura gloria de los 'colmaos'. Pues escrito va.

(sic)

- Pues yo ahora voy a picar en la 'tapa' razona tímidamente el 'tocaor'. Que aunque 'los flamencos no comen’... alguna vez han de comer.

-¡Piquemos!, anima otro.
-Niño, otros chatos, digo yo. Pero con tapa de boquerones de los de anoche para mi y para la compañía, que parece que ahora se levantó la veda."


Francisco Lucientes.

¡Pues no habían de comer!.. Peña Enrique el Mellizo: Miguel Rosendo, Enrique el Extremeño, Cancanilla y Antonio Moya