jueves, 25 de abril de 2013

El uso del término flamenco (y III). Conclusiones finales



Después de varios días sin 'abonar este huerto' prosigo con esta úlima entrada referida al 'uso del término flamenco' la cual abordaremos a modo de conclusiones finales, con la incorporación de los mensajes anteriores (-todos interesantísimos-) y dejando constancia de que dichas conclusiones son de criterio propio y por tanto, no tienen por qué ser compartidas por todos los participantes de este Callejón.

Cronicas Flamencas 17 de abril de 2013 14:25

Gran entrada Antonio. Tengo por ahí guardados algunos de los recortes de prensa que nos presentas aquí. Yo siempre he pensado que el uso de "flamenco" para designar este arte procede de ahí, es decir, cante flamenco = cante gitano, flamenco = gitano. Más complicado parece llegar a tener la certeza de por que a los gitanos se les llamaba flamencos, aunque con esta entrada tenemos alguna pista mas. Enhorabuena artista!!

Guillermo Castro Buendía 17 de abril de 2013 17:12

Muy buena documentación Antonio. Aunque hay cosas con las que no estoy de acuerdo que paso a explicar desde mi punto de vista. Algo extensa será mi argumentación que espero no canse a los amigos del Callejón

Primero incluyo este comentario que puse en la entrada anterior, que debió llegar al mismo tiempo casi en el que se publica esta segunda.

Revisando mis papeles he encontrado un dato de la actitud flamenca en cuanto que "arrogante". El descubrimiento se debe a nuestro colega Faustino Núñez. Aparece en una tonadilla de Pablo del Moral (1765-1805) titulada “La discordia”. En ella, una maja le dice al majo:

“Parola: Ven acá lavapiesera ¿dónde has estado a empeñar mi Basquiña, ¿para qué?, y a ti qué te importa saberlo, pues yo no quiero decirlo, fijo, cabal, (él) me meneó (ella) es con el aire como tan flamenco estás, mira ya te lo diré, y a mí qué se me dará, las penas y pesadumbres es lo que me engorda más.”

(Guía comentada de música y bailes preflamencos...Pág. 630)

Subirá sitúa a Pablo del Moral en la época de mayor apogeo de la tonadilla, 1770-1790. Trabajó en Madrid desde 1778.

Como se ve, el término ya estaba extendido en el teatro tonadillero de finales del XVIII, por lo que su uso debe ser anterior aunque no se hayan localizado las fuentes.

Al respecto de las gacetillas que incluyes en esta nueva entrada, en la de Lázaro Quintana se le dice “cantante flamenco” del “género gitano”. Son dos cosas diferentes, como cante gitano hay descripciones muy antiguas, recordamos aquellas famosas “seguidillas gitanas” de la comedia “La gitanilla de Madrid” de Soriano Fuertes, donde no había nada de cante jondo, y que en su primera edición de 1851 se llamaron “seguidillas nuevas y coreadas…” Lo gitano no significó estilo o modo musical diferente. Sin embargo “lo flamenco” indica una actitud, un gremio. Se habla de un “flamenco”, personaje que cultiva el “género gitano”. No hace falta saber cómo era ese género gitano, para calificarlo, da lo mismo, pero sí lo interpreta “un flamenco”.

En la gacetilla de “Horas alegres…” de 1847 no se deduce que flamenco sea sustitutivo de gitano, se dice “ser flamenco” o gusto “tan flamenco”.

Dardalla hizo papeles de gitano, pero ello no implica que la obra “El flamenco magnetizador” tenga un papel protagonista en alguien gitano. Se dice “comedia en un acto del género andaluz”.

En “El clamor público” del 22 de enero de 1854 no se hace alusión ninguna a los gitanos, de la redacción de la noticia no se puede deducir que se refiera a cantes y bailes practicados por gitanos. Se habla de “gente flamenca”

El comentario que incluyes en la noticia del “Enlace flamenco” cuando dices que “[…] dicho término parece ya definir a la gente de 'rumbo' alejándose así de la exclusividad que tenía el vocablo referido solamente al gitano […]” das por sentado que hasta entonces el vocablo había permanecido únicamente asociado a los gitanos, cuando en noticias anteriores que expones, y otras comentadas en la anterior entrada no es así. Yo he nombrado alguna también.


Guillermo Castro Buendía17 de abril de 2013 17:12

En el resto de noticias posteriores se habla de personajes flamencos, entre ellos los gitanos, no al revés. Se puede ser flamenco sin ser gitano y no todos los gitanos son flamencos. La asociación es inversa: el gitano se identifica con lo flamenco, se habla de música flamenca.

No observamos en la gacetilla de El Clamor público del 31 de marzo de 1854 influencia de los cantes gitanos, esto suponiendo que los cantes fuesen en sí gitanos, lo que se cantan son los llamados cantes andaluces por personajes flamencos, por gente flamenca.

Por la gacetilla de 1864 podemos decir que ya está extendida la asociación del gitano con el flamenco (sabemos que se dio antes, Borrow) aunque el escritor no supiese por qué. Deja claro que no sabe por qué se les llama flamencos, lo cual no había sido lo propio hasta entonces, luego esta asociación no es común ni fue la habitual, es posterior. Por alguna razón se los ha llamado flamencos.

En la noticia de 1869 se habla claramente de música flamenca, donde triunfan las gitanas sin rival, pero esto no indica que lo flamenco se origine por los gitanos, sino que forman parte importante de él.

Cuanto más nos acercamos a finales de XIX, más identificado está el “cante gitano” con el “flamenco”, siendo sinónimo “lo gitano” de “lo flamenco”.

Bajo mi punto de vista está claro que ser flamenco fue una actitud mucho antes que existiese la música flamenca en sí y el género flamenco. Fue un adjetivo usado para calificar a ciertos personajes. ¿De donde vino?, quizás de los tercios de Flandes, famosos por su valentía y resistencia en el campo de batalla desde el siglo XVI, aunque esto quizás no sea lo más importante, pues ser “flamenco” ya era una actitud clara a finales del XVIII, lo hemos visto en el teatro. Después se identifico el gitano con el flamenco. Insisto en la evidencia de Steingress de 1858:

“Ponderaba un gitano flamenco de la raza más pura”
No tiene sentido decir gitano gitano de la raza más pura

Un abrazo Antonio y toda la gente del callejón.


Cronicas Flamencas 17 de abril de 2013 20:23

Aporto algo más de información al respecto: En la obra Los Zincali de Borrow (1841) puede leerse lo siguiente: "Gitanos o egipcios es el nombre común con el que se ha conocido en España, así en épocas pasadas, como en el presente, a lo que en inglés llaman gipsies, pero también se les han dado otros nombres, como por ejemplo: castellanos nuevos, germanos y flamencos"

En Carmen de Prosper Merimée (1845). La gitana cigarrera de Triana dice dirigiendose a D. José: "¡Vamos! para todo hay remedio cuando se tiene por amiga a una flamenca de roma"

De estos años en adelante se pueden localizar imnimerables citas donde gitano es sinónimo de flamenco.

roqui 18 de abril de 2013 00:05

Antes de entrar en materia, sería deseable que otros paseantes del Callejón, intervengan y den su opinión. Creo que el tema lo merece y es bastante interesante. Cuando esto se produzca, subiré de nuevo los comentarios (a sí son más visibles) y reconducieremos el tema.

Un abrazo a los dos y muchas gracias por comentar.


El anfitrión 18 de abril de 2013 13:06

Yo no tengo ninguna duda de que se empieza a usar el término "flamenco" como referencia a gitano, creo que se puede descartar cualquier otra hipótesis, ya sea por la zancuda rosa, la faca o la supuesta etimología árabe. Guillermo ha apuntado la clave, es decir que eso lo inicia Borrow y luego Cronicasflamencas ha puesto un fragmento del texto de referencia de Los Zincalli, si buscaís la frase completa Borrow explica incluso por qué; se les llama flamencos erróneamente por creérlos de origen germánico o algo así dice. Y esa es la razón de que se llame flamenco a lo gitano, a partir de ahí comienza el embrollo, se utiliza flamenco por gitano pero no con absoluta propiedad, el término coge holgura en seguida y se aplica a personas, géneros, formas de cantar y vestir que no son gitanos. Los periodistas que no habían leido a Borrow -ya que el libro no se publicó aquí ni se tradujo hasta la II República- manifiestan su desconcierto y no terminan de entender la jugada mientras una serie de anónimos se encargan de liar la madeja.

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Pintura de Jordi Almolda
Fernando de la morena-Duquelas.
Acrílico sobre tela 116x89-2011
Tanto para Rufo del blog 'Crónicas Flamencas' como para el ponente  'Anfitrión' el uso del término FLAMENCO se utilizó como referencia hacia EL/LO GITANO y esto ocurrió antes de que posiblemente se hubiera inventado el cante flamenco, que se originó en sus inicios -y este dato es importante- en la baja Andalucía y no en otros lares, poblados también por dicha etnia.

Referencias a este hecho, hemos aportado muchas, así como los últimos comentarios incorporados por los citados, que van en idéntica dirección.
Al amigo Guillermo decirle que no es intención mía el de rebatirle sus argumentaciones, pero he de proceder a dar mi opinión referente a los siguientes extremos:

- En cuanto a la tonadilla incluída por Faustino en su libro 'Guía Comentada de música y bailes preflamencos' decirte que la actitud 'arrogante' no tiene por qué ser una actitud 'flamenca' referida a lo gitano.

Por otro lado, no comparto tampoco tu siguiente añadido:

"Como se ve, el término ya estaba extendido en el teatro tonadillero de finales del XVIII, por lo que su uso debe ser anterior aunque no se hayan localizado las fuentes."

Dicho término no pudo estar extendido durante ese periodo, porque es posterior. Inclusive Faustino lo advierte en su libro con la llamada (1206)

"La única vez en todo el repertorio analizado en que aparece la palabra flamenco como sinónimo de lo que es hoy".

Es decir, no se encontró ninguna referencia durante el XVIII,  referida al asunto que traemos entre manos, salvo la citada y me consta el enorme esfuerzo de Faustino para con la tonadilla escénica, luego su presencia en el teatro fue nula totalmente. Eso nos conduce a que dicho término se utilizó en el siguiente siglo (XIX)

- Lázaro Quintana. Con respecto a este asunto hay que alegar que la palabra flamenco, se va estirando a lo largo del tiempo, llegando a significar varias cosas distintas aunque interralacionadas entre sí, basta solo leer a Tomás 'El Anfitrión' que lo explica meridianamente bien.

Hay un galimatías terribe con dicho término, pero la mayoría de las entradas son obvias y claras, las referencias más numerosas nos llevan a la dirección que defiendo.

Hay además una cosa que tenemos que tener en cuenta, no es el gitano el que se denomina FLAMENCO si no que fueron los no gitanos los que lo denominaron así. Yo recuerdo perfectamente lo que le escuché a Santiago Donday, fraguero ultragitano, en cierta ocasión. Llegó a decir de forma airada, que él no cantaba flamenco, que eso era un pájaro colorao, el cantaba gitano. Es decir, borró de un plumazo, los cantes gitanos del repertorio flamenco. En el mismo sentido se pronunció Dolores Agujetas cuando declaró en una entrevista que 'El flamenco es para los americanos, yo canto gitano'.

Santiago Donday en su fragua ultramarina

De hecho hoy en la actualidad, el cantaor gitano, no dice flamenco, sino que quiere seguir defendiendo su propia identidad cantaora con respecto a otros cantes que son flamencos, pero no gitanos. Otro gran galimatías, que prueba la 'holgura' y poca definición de dicho término.

Así cantes gitanos llamados antes flamencos, son la seguiriya, soleá, serranas, polo, caña, etc.. frente a otras coplas andaluzas que se adhieren a dicho término, caso de las peteneras (aunque de ascendencia mejicana), malagueñas (no las personales), jaberas, rondeñas, etc..

En definitivas cuentas, hay cante flamenco gitano (aunque a algunos no le guste llamarlo así)  y cante flamenco no gitano, pero eso ocurre hoy, anteriormente y con esto termino (según mi criterio), flamenco fue el perteneciente a la etnia gitana, a su cante con posterioridad se le etiquetó como flamenco y cuando dicho cantables fueron incrementándose, no solo por los gitanos, sino también por los no gitanos, también recibieron el mismo calificativo, -provocando esto último- que de nuevo el cantaor gitano, reclame sus cantes y los niegue del repertorio flamenco.

Un abrazo....