jueves, 25 de octubre de 2012

A Blas Vega: Con mi admiración y cariño.






Hoy el mundo del flamenco debería de estar de riguroso luto, en señal de duelo por la pérdida irreparable del máximo estudioso de este arte. José Blas Vega. Que Undebel te acoja en su seno.

Blas Vega con Aurelio Sellé
El flamenco, no es solo cante, toque y baile. También tiene ahí cabida sus numerosos estudiosos y difusores y José Blas,  -en mi opinión-  fue el más completo de todos. Quiso a este arte, como pocos y nos sirvió de faro que iluminó el camino correcto, a una buena parte de los investigadores actuales. Investigadores, que dicho sea de paso, cuentan con unas bases de datos digitalizadas impresionantes y unos medios de los que nunca hizo uso Blas, sin que esto último desmerezca a los actuales entre los que me encuentro. Quiero decir sin tapujos, que a él le costó mucho más trabajo que a muchos de nosotros, donde las nuevas tecnologías, yacimientos de datos digitalizados y técnicas de investigación nos han facilitado bastante nuestra ‘altruista’ colaboración.

Cuando la historia del flamenco, prácticamente se ceñía a lo que el poeta de turno nos contaba de forma literaria, toda vez que le interesó -el 'amor y desamor' o la 'anécdota simpática-', más que los datos fundamentales, tú supiste fajarte a lo estricto y necesario. A investigar y a 'tragar mucho polvo' de archivos, hemerotecas, parroquias y registros civiles, para que unas resplandecientes hojas de papel nuevo, nos diera a conocer, las virtudes y defectos y las claves flamencas por donde transcurrió el trasfondo de la flamenquería.

Una cosa es la LITERATURA y otra muy distinta la HISTORIA y ahí querido maestro, te llevaste la palma, sin desmerecer a muchos compañeros que también trabajan de igual manera.

Tu HISTORIA del flamenco analizó los contenidos en detrimento de los continentes, supiste separar ‘la paja del trigo’ y por consiguiente pusiste el listón a tan alta altura, que aportar datos nuevos, es casi una odisea. Nos enseñaste querido Maestro…… y no te imaginas cuanto te lo agradezco.

Por eso tengo que confesarte públicamente, que cuando recibí tu última publicación con dedicatoria incluida, me emocioné y casi no podía articular pronombre. ‘Con admiración por mis investigaciones flamencas’…….. a mi…… a este aprendiz servidor del flamenco. Ni el premio de la Unión de investigación, me alegró tanto como tu dedicatoria.

Ese momento de felicidad, no me lo arrancará nadie nunca. Un fuerte abrazo, admirado maestro y que el cielo jondo te acoja de eterna fiesta con El Mellizo, Silverio, Curro Dulce, Chacón,Patiño, Torre, Caracol y todos los demás héroes de nuestro particular Olimpo flamenco.