lunes, 15 de octubre de 2012

A Cascarilla “Titiritando de frío”



(Publicado en el Diario de Cádiz el 2/9/2012- Antonio Barberán)




Titiriti ti ti ti tirititando de frío”, nos hemos quedado todos tus amigos y los buenos aficionados al flamenco. Tu ida,  a voz de pronto y sin previo aviso,  nos deja un vacío enorme, porque querido “Cascarilla”, amén de cantaor, fuiste también bonísima persona y eso siempre se agradece.

“Cascarilla” fue el nombre artístico de José Vargas Fernández, cantaor, que nació en el Barrio de Santa María un 4 de abril de 1929. Más concretamente en la calle Suárez de Salazar nº 13  tercera planta.  Hijo de José Vargas Cruz, montador de la Aviación y de Ana Fernández Espeleta.  Hermano de Juan, Alfonso, María e Ignacia.  Por parte paterna, estaba emparentado con Joseico, Tío de la Perla y con Juana Cruz, madre de Camarón. Por la materna ; con Gaspar Fernández Espeleta, hermano de su madre y padre de “Alfonso el de Gaspar” y con Paulita Fernández que a decir de los antiguos habitantes de su barrio, -caso de mi buen amigo, Antonio Soto Espeleta-, bailaba estupendamente en la superficie de una losa de 35 x 35, sin salirse un ápice de su perímetro. Llevaba además otro apellido flamenco, el de Monge. Apellido que han llevado flamencos gaditanos, caso de Antonio Monge “El Planeta”, Lázaro Quintana Monge y Rosario  Monge “La Mejorana”. Por consiguiente, “Cascarilla” proviene de una vasta estirpe flamenca.

          Con apenas 10 años, fallecen sus dos padres en el intervalo de apenas un año, lo cual obviamente marca su carácter y su modo de vida, dejando el Colegio “Grupo Franco” para dedicarse a “buscarse la vida” con tan corta  edad.

     En 1988 es entrevistado durante varias sesiones, por el periodista Enrique Treviño en su programa “Diálogos” de Radio Cadena Cádiz, donde José nos contó con todo lujo de detalles su aventurera vida, la cual a grandes trazos detallaré a continuación:

Fallecidos sus padres se dedica a cantar por el muelle, La Bella Sirena, bar Pepín, Calle Nueva, con su inseparable amigo Felipe “La Frasca”, padre de Felipe Scapachini, pero según sus propias manifestaciones, sin resultado alguno, pues solo le querían pagar con vino, así que decide meterse a polizón en un barco y viajar a América. Lo descubren y lo devuelven cuando el barco iba por el Faro de las Puercas con un práctico a Cádiz.

       No sería su única aventura, pues cuando cumplió los 16 años se embarca nuevamente de polizón, rumbo a Barcelona, en el buque “Villa de Madrid” escondido tras una piña de plátanos y gracias a la comprensión y ayuda del mayordomo del barco, pasa a formar parte de la “Sala Macarena” de la Ciudad Condal, siendo su primer tocaor, Antonio González, padre del “Pescailla” (marido de Lola Flores). 
  
     En Barcelona estuvo bastante tiempo hasta su ingreso en el servicio militar, teniendo la suerte de tocarle como destino su ciudad de nacimiento. Por aquel entonces Manolo Caracol rodaba en Cádiz, allá por 1951, la película “La Niña de la Venta”, conjuntamente con Lola Flores. Se encuentran ambos personajes y le pregunta a Cascarilla en que cuerpo le había tocado realizar el servicio militar. José le respondió que en Artillería, a lo cual Caracol jocoso le respondió “pues serás entonces la bala”. Y es que Cascarilla ha sido un gran hombre, pero de pequeña estatura.
  


En 1953, se constituye el grupo “Los Gitanillos de Cádiz”, formado por “Cascarilla”, Alfonso Valle “Bendito” y su mujer Conchita Aranda. Y aquí es donde realmente se consagra como cantaor de baile, pues este grupo tuvo bastante éxito durante 17 largos años, donde llegaron a impresionar una docena de discos grabados en gran parte en Francia, inclusive en un par de ellos en pizarra caso de su primero, grabado en 1953 para la discográfica “La Voz de su Amo” y el segundo `para la Compañía del Gramófono Odeón, [1954]. 

Realizaron una gira por casi toda Europa para posteriormente después y por mediación de Juan Vargas (el de la Venta de San Fernando) viajar a América. Primero a la Habana en el “Covadonga” y de ahí a Méjico. En la Habana también le pasó un suceso gracioso, pues en una de las salas donde actuaba, el portero era un mulato de gran envergadura y cuando vio a “Cascarilla” y le interpeló de la siguiente forma “Oye chico, tu por qué eres tan pequeño” a lo cual “Cascarilla”, rápido como el viento, le replicó con un “porque yo soy hijo de un único padre”. El moreno al principio no reaccionó, pero pasados varios minutos cayó en cuenta y estuvo buscándolo por toda la sala al objeto de ajustar cuentas con nuestro personaje. 

Caracol el del bulto con el cantaor Manolo Vargas
Otra anécdota simpática le sucedió antes del viaje a América. Caracol “El del Bulto”, padre de Manolo Caracol enterado de su viaje a América donde se encontraba su hijo Manolo, le hizo entrega de una carta dirigida a su hijo, con la indicación de que “ni se le ocurriera abrirla”, cosa que así hizo el bueno de José.

Cuando este hizo entrega de la carta, Caracol se puso las gafas, leyó su contenido y empezó a reírse a carcajada limpia y a exclamar en voz alta Ole viva Cai”. Las risas eran provocadas por el contenido de la carta, la cual textualmente decía “Ahí te mando a estos tres chiquititos. El pelargón (antigua leche de crecimiento de Netslé) y la maicena te lo mando en próximo viaje” . Arte y figura del padre de Caracol, que era gaditano de pura cepa y también con muchísimas anécdotas en su haber de corte humorístico.

Viajan a Méjico con Manolo Caracol, en una gira que duró un año. Dejan plantado al maestro, cuando éste partía para Buenos Aires y el grupo estaba contratado para ello, según “Cascarilla” porque todo lo que tenía de buen artista, lo tenía de guasa”. Con el tiempo Caracol, les pasó factura, impidiendo su contratación en Los Canasteros. 

Después residieron un largo tiempo nuevamente en Barcelona actuando en la sala Villarosa y en El Catalán. El grupo se separa y se viene a Cádiz y el inicia un nuevo periplo por Madrid pero sin grandes resultados. Ello provoca que pusiera una carnicería de carne congelada en la calle Navas, todo por indicación de José Brea “Breita” cuñado de Manolo Vargas. Al principio tuvo gran éxito pero con el tiempo devino a menos. Se colocó de recepcionista en el Hotel Regio, alternando este oficio con el de maestro de cuadros en la sala flamenca “El Tablao” de Cádiz, hasta su jubilación.

José Vargas, amén de artista que lo era y mucho, ha sido un verdadero personaje de Cádiz, un verdadero “obrero del flamenco”. Es por consiguiente patrimonio inmaterial de esta Ciudad; él y por supuesto su dos compañeros de aventuras, Bendito y Conchita Aranda.

Ya jubiliado y por mediación de dos de sus grandes amigos, caso de Rafael Román ex Presidente de Diputación y gran “culpable” de su vuelta al flamenco y Joaquín Lineras “Niño de la Leo” graba un par de discos en solitario, el primero producido por la Diputación de Cádiz y arreglos musicales del “Niño de la Leo” titulado “Cádiz, mis recuerdos.” (Fonoruz, D.L. 1999) y el segundo producido por Joaquín Lineras titulado “A Cádiz” (2002). En ambos discos hay temas muy interesantes desde el punto de vista flamenco. En el primero citado, es digno de mención un cante por Bulerías titulado “Abraham” cuya autoría le corresponde a su primo hermano, “Alfonso de Gaspar” y que también este lo tiene impresionado. En el segundo es muy destacable un cante arromerao, titulado “Estando la sapita haciendo” que hacía La Perla y que según sus manifestaciones lo hacía su madre “Rosa La Papera” y un tango flamenco de 1901, titulado “De los Lunares” que tuvo gran aceptación en los albores del siglo XX y que Cascarilla rescata del más absoluto de los olvidos.
Al baile Agustín el de la Morcillera con el cante de Cascarilla


Así mismo también ha intervenido en el disco navideño “Toma Castaña – Nochebuena en Cai” (Fonoruz, D.L. 2001) y en el titulado “Nochebuena Gitana del Barrio de Santa María” (Fonoruz, D.L. 1996)
  
El 4 de mayo de 1992, las peñas, entidades flamencas e instituciones le brindaron un merecido homenaje en el Teatro Andalucía (El Gran Teatro Falla por aquel entonces se estaba remodelando), que contó con la participación de Alfonso del Gaspar, Manuel Sordera, Chano Lobato, Rancapino, Adela La Chaqueta, Fernanda de Utrera, Juanito Villar y Mariana Cornejo. 

Colaboró en la Bienal de Sevilla del año 2000 con el espectáculo "Cádiz y sus cantes, ¡Cosas de Cádiz!" junto a los artistas; Chano Lobato, Mariana Cornejo, Juan Villar, Loli Jiménez, Juana la del Bolo, Selu, "El Bohiga", Chana, Encarnita Anillo, Jineto, Manuela Fernández, Carmen Jiménez y Amadora Amador.

El Ayuntamiento gaditano, en sesión celebrada en 3 de octubre de 1997, acordó conceder la denominación “Gitanillos de Cádiz” a una calle en el barrio de La Laguna y mas recientemente a petición de la AA.VV. “Las Tres Torres” también se acordó modificar el nombre de lar la plaza Clara Campoamor sita en el Barrio Santa María, por el de Plazuela de los Gitanillos de Cádiz.


El 7 de marzo del 2011, el grupo al completo es invitado al Festival de Jerez, en un ciclo de vivencias celebrado en el Teatro Villamarta , donde Cascarilla le cantó nuevamente al baile de Conchita.



La Cátedra de Flamencología de Cádiz al completo, hemos querido dejar testimonio escrito de tu buen hacer para con el flamenco gaditano y sobre todo de tu enorme calidad humana. Reciba su viuda Sra. Rosario Jiménez y sus dos hijas, Ana y Silvia, nuestro más sincero y sentido pésame por tan irreparable pérdida.



Un fuerte abrazo, José.
 Fdo.: Antonio Barberán Reviriego